19/2/13

Hola, soy Melina y me gusta quejarme. La idea de hacer este blog me vino recién a la cabeza, venía en el bondi pensando en cuántas cosas pienso por día (la mayoría incoherentes y probablemente mucha gente no concida con ellas) y cómo me gusta desahogarlas, y me pareció que un blog era la mejor idea para hacerlo, explayarme y simplemente dejar mis ideas escribirse por sí solas. Sé que no soy extremadamente coherente o que no tengo una redacción que enamore a las masas, pero lo hago por diversión. Sinceramente, no creo que ésto me dure mucho, me va a vencer la paja y voy a colgar, pero bueno, a disfrutar mis idioteces mientras duren. En el peor de los casos, en un futuro podré reírme de mí misma.
Con esta pequeña introducción, arranco con lo que vine pensando el día de hoy:
Como mujeres, ¿qué nos lleva a ser femeninas?
La rae define la femineidad como: "cualidad de femenino" como única acepción. Seguro que a la mayoría, la idea de "femineidad" los remonta automáticamente a la belleza, la pulcritud, la elegancia. ¿En qué momento de la vida una mujer está supuesta a abrazar su "femineidad" a plena medida? Bajo un concepto tan errado como éste, el ser mujer en gran medida implica ser femenina. Puedo dar una lista enorme de mujeres no femeninas que son ejemplos a seguir, más que cualquier supermodelo extremadamente elegante y, valga la redundancia, "femenina". La superficialidad de la sociedad nos lleva a nosotras, como nenas, jóvenes, adolescentes, a adoptar ciertas tendencias que están impuestas por la misma, que nos obligan eternamente a estar reducidas ante la figura del hombre. Somos criadas así, y así estamos mentalizadas.
Un ejemplo: ¿cuántos cuentos de cuanto éramos chicos recuerdan que hablaran sobre una mujer salvando a un hombre? Ahora, ¿cuántos a la inversa? Apuesto a que el primero es mucho menos elevado.
Otro ejemplo: ¿cuántos chicos recuerdan que tuvieran una cocinita, una bebé? ¿Y cuántas nenas tuvieron un disfraz de superheroínas? Apuesto que la mayoría fueron de princesas o cosas similares.
¿Hasta qué punto entonces estamos realmente desligándonos de esos deberes que se supone que tenemos impuestos por ser mujeres? Como el saber cocinar, el ser una buena madre, el ser "femenina" y el ser elegante. ¿Jamás podremos enseñarnos a nosotras mismas y a nuestras propias hijas que sí tenemos la posibilidad de ser nosotras también las superheroínas? Si ni siquiera podemos salir a la calle sin maquillaje  porque nos sentimos desnudas y nos sentimos feas ante la mirada ajena ¿cuánto mejoramos? ¿Cuánto crecimos? ¿Cuánto necesitamos sentirnos bien con nosotras mismas y cuánto lo hacemos por el hombre, por la sociedad, por el laburo o porque creemos que ser más adecuadas a lo que se supone que es una mujer nos hace crecer? La ironía está en que podremos votar pero todavía no podemos elegir quiénes queremos ser.

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