3/6/13

¿Cuántas veces permitimos que una apariencia nos defina lo que creemos de una persona? ¿Cuántas veces nos tuvimos que comer nuestros prejuicios, y cuántas otras nuestros prejuicios nos limitaron para terminar de conocer a alguien? ¿Quién impuso los prejuicios y por qué? Si nos ponemos a pensar, siempre hay una imagen de lo que es correcto. Ser hombre es más correcto que ser mujer, estar bien vestida es mejor que ser desalineada. ¡¿Y una desarreglada?! ¡Dios jamás permita algo tan atroz! ¿Qué clase de mujer tiene derecho a salir sin maquillaje a la calle, a no tener ganas de arreglarse, de depilarse o de vivir bajo una dieta estricta para ser flaca? Definitivamente, la respuesta que nos da la sociedad es "una que no se ame a sí misma." Yo difiero completamente. La mujer que se ama es la mujer que elige, que hace ese tipo de cosas sólo por placer propio.
Día a día como mujeres los estereotipos nos limitan hasta con (y entre) nosotras mismas. "Esta debe ser re puta"; "Mirala, ¿quién se la puede coger?"; "A que no sabés quién está más gorda...". Como esos, miles. Y es muy difícil salir de eso, entender que la imagen con la que nos criaron de lo que deberíamos ser no es más que una simple imagen, es una limitación de nuestro infinito alcance de posibilidades.
"Una mujer tiene que ser una dama en la calle, una señora en su casa y una puta en la cama." ¿Ah sí? ¿Y a quién se le ocurrió éso? ¿Eso me hace ser mujer? No pensar en ser una buena madre, en ser un buen ejemplo, en estudiar o decidir qué quiero hacer de mi vida, no el tener ideales y convicciones, simplemente éso. Ok. Y me dirán que soy una exagerada, que ésto es sólo una frase. Pero no lo es. No se dan idea como hombres la cantidad de presiones externas que nos implican frases como esa. La presión por tener sexo, por ser hermosa, por estar impecable siempre, el "¿qué me pongo?" constante, el sentirse bien ante el espejo sin una gota de maquillaje.
Les agradecería que se tomen al menos 5 minutos y reflexionen sobre cuántas veces hicieron algo así, cuántas veces denigraron a alguien (disculpen, en este caso sólo hablé de las mujeres, otro día hablaré de los hombres) sólo por lo que creyeron físicamente de ellos. La única barrera es la que nosotros nos ponemos a nosotros mismos y le ponemos al resto.
Ya que cambiar una visión de tantos años no se da de un día para el otro, al menos, siéntense a reflexionar si alguna vez le dijeron "gorda", "puta" o algún tipo de limitación así con respecto a las mujeres, haciéndola sentir mal. Replantéense ustedes qué es lo que realmente buscan en una mujer, si un estereotipo de lo que ella es o lo que ella realmente es. Todo éso es una falsa imagen de nosotras. Ustedes decidan si quieren a la Barbie o a la mujer real y peleen por éso.
El mundo es como es, yo sigo esperando que (probablemente en muchos años) ésto cambie. Mientras tanto, mujeres, está en ustedes tomar las riendas y amarse tal cual son.

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